Más Roseta

Hablando de Astrofotografía, sobre todo si estás comenzando, no siempre se tiene un buen día. Es lo que me pasó el viernes, 21 de febrero. La anterior sesión había sido un éxito, e iba dispuesto a repetir. La previsión era de nubes altas que desaparecerían, habia planeado el encuadre (Zona de Monoceros, con la nebulosa Rosetta y del cono en el campo) y salí pronto hacia el observatorio, donde pensé montar todo en el suelo de cemento, al lado del Observatorio Norte, listo para aprovechar todo el tiempo que estuviese a tiro el objetivo, mientras trabajábamos en el Observatorio.
Llego, monto y alineó a la polar, me costó un poco, pero parecía estar bien.

Primer problema: había montado el puntero láser sobre la cámara para buscar el objetivo fácilmente. Cuando lo enciendo para ello, no veo el haz. El frío hacia que no funcionase bien. Tuve que comenzar a ojo, pero finalmente el láser se calentó y pude apuntar con facilidad. Un par de disparos de prueba y tenía el encuadre.

Siguiente: el enfoque: Lo había dejado cerca apuntando a una farola, y tenía puestas ya las anillas. Me costó encontrar una estrella que pudiese ver en tiempo real, ya que la constelación de Monoceros,  y más en la zona de encuadre, no tiene estrellas brillantes. Por fin  encuentro una, algo desenfocada y la enfoco. Unas cuantas vueltas en los tornillos de las anillas, y la imagen no parece cambiar. Pero hago un disparo de prueba y… ¡¡ Desenfocadas !! Así que tendré que hacerlo así. Por 3 veces llego al punto y me paso. Por fin, media hora después, estaba razonablemente bien. No lo toco más.

Tanto tiempo y se estaba empañando el objetivo. Le pongo la cinta calefactora y lo seco.

Sólo quedaba ver que exposición empleo. Pruebo 60s y veo trazos de estrellas, con movimiento en dirección de declinación. Miro por el buscador de la polar, y estaba fuera de su círculo ¡ Se ha movido mientras estaba con lo demás!! He perdido la referencia de las horas en el buscador al girar la montura para buscar el objetivo, así que busco la alineación con Kochab, visible con el otro ojo. Tras dos pruebas consigo estrellas puntuales con 60s. Pruebo a 120s. Puntuales. 240s: pequeños trazos. Pues 120s. A ISO3200 tengo el máximo del fondo a 1/3 del histograma.

Tras casi 1h:30 ya lo tengo!! Programo las exposiciones y lo dejo funcionando. Aún podré exponer 3h hasta que esté demasiado bajo…

Para entonces ya había llegado Ruth, de hecho, llevaba observando media hora por su Dobson. Nos metimos a trabajar al observatorio Norte…

Unas 3 horas después Monoceros había bajado mucho y estaba cerca del monte. Momento de parar. Miré la última toma y apenas estaba dentro del encuadre parte del cúmulo del árbol de navidad.

Claramente había avanzado la montura en AR más de lo que debería ¿ Que había pasado? . Deje la cámara haciendo los dark, acabamos en el observatorio Norte y recogimos todo…

Al día siguiente me encuentro que el 75% de las tomas tenían trazos de estrellas. Sólo eran aprovechables el resto, menos de 1h de exposición total. Abro la montura y descubro el problema: el encoder tenía un diente roto y algún paso no detectaba (avanzaba 2).
A pesar de todo no fue una noche perdida. Se pudieron aprovechar 22 tomas, y el resultado es éste:

22x120s, ISO3200, 130mm, f/4,8. Equipo: montura Skywatcher Star Adventurer, Nikon D3300, con objetivo 55-200mm, f4,5-5,6.

¿ Mereció la pena?  En mi opinión, si. ¿ He aprendido? Seguramente más que si sale todo bien.

Sergio Fernández

Nebulosa de la Roseta NGC 2237

Desde el cambio de luminarias en el pueblo de Korres tenía pendiente hacer una foto de cielo profundo desde el observatorio para probarlas, ya que antes por culpa de la contaminación lumínica siempre íbamos a un camino poco antes de bajar al pueblo, huyendo de las farolas.

Desde luego el cambio ha sido radical: las farolas ya no apuntan a las fachadas de las casas ni al cielo y apuntan su luz directamente al suelo, lo que implica una mejor iluminación para la gente que pasa por la calle y reducen la contaminación lumínica del pueblo.

El pasado 19 de febrero de 2020 tuve la ocasión con una noche sin luna y buena helada, -5ºC, lo que implica frío y transparencia de cielo.

El cielo de invierno invita a ver una serie de nebulosas muy bonitas y elegí NGC 2237, también conocida como Nebulosa de la Roseta, por su gran tamaño y color rojo intenso.

Coloque el equipo en el observatorio, un telescopio refractor ED 110 con reductor de focal a f4.8, y cámara utilizada una canon 1100 modificada.

Nebulosa de la roseta NGC 2237

Es la suma de 25 fotos de 10 minutos cada una. Procesado con PixInsight.

En mi opinión y viendo el resultado, salta a la vista que el cambio de luminarias ha sido todo un éxito. Enhorabuena al pueblo de Korres.

Jesús García, miembro asociación astronómica “La otra mitad”.

MIRANDO AL SOL

El pasado día 20 de febrero por la mañana, la mejor hora para poder observar el sol ya que todavía hace frío y la turbulencia es aceptable, puse el telescopio solar en el observatorio con la intención se hacer unas fotos a una protuberancia que había aparecido.

Estamos en una época de baja actividad solar ya que hace más de 6 meses que no aparecen manchas y las protuberancias son pequeñas y duran poco en torno de 6 a 8 horas, pero de vez en cuando aparece una grande como esta  que duró 48 horas.

Imagen de la protuberancia simulando un coronógrafo.

Imagen de la protuberancia con la cromosfera (superficie solar).

El telescopio utilizado es un ED 110 diafragmado a 90 m.m. de abertura para conseguir trabajar a f30 que es lo mejor para trabajar con el Quark.

Jesús García.

Cazando asteroides en M44

El pasado viernes mientras los compañeros impartían la sesión práctica de observación de cielo profundo correspondiente al curso de introducción a la astronomia que estamos realizando como todos los años para el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, yo estuve realizando más pruebas en el observatorio Behatokizki para mejorar la capacidad de realizar astrometría de precisión.

Decidí apuntar al cúmulo abierto M44 situado en la constelación de Cancer. Este cúmulo es conocido como El Pesebre. Es uno de los cúmulos abiertos más cercanos a la Tierra. Se encuentra situado a unos 600 años luz.

Esta imagen es el resultado de sumar los datos de 17 tomas de 120 segundos cada una.

En realidad las tomas efectuadas perseguían el de comprobar si era posible detectar asteroides en el campo de M44. Analizando las tomas individuales fue posible identificar algunos. Por ejemplo para el asteroide Yonosuke de magnitud 17.1 es visible su movimiento en la siguiente animación:

También se identificó el asteroide 1958 FO54 de magnitud 17.4:

Y aplicando algunas técnicas adicionales es posible detectar otros más débiles. Mas información en https://www.laotramitad.org/2020/02/m44-y-mas-asteroides/

Un saludo,

Mikel