Observación solar 7 abril 2018

Hoy teníamos previsto realizar una observación solar desde el observatorio astronómico de Izki. Desgraciadamente el tiempo no ha acompañado y no hemos tenido la más mínima oportunidad de verlo. Aún así unas 60 personas han podido disfrutar de la charla que ha impartido nuestro amigo José Antonio Lorenzo, físico.

 

 

No es nada fácil intentar explicar tamaños y distancias sin hacer referencia a números astronómicos (valga la licencia). Pues José lo ha conseguido plenamente, y ha mantenido el interés durante la exposición. Ha explicado el tamaño del sol, distancia a la Tierra, combustible que usa… de una manera cercana y divertida.
Posteriormente Txus García ha mostrado un video donde se recogen las principales imágenes que hemos realizado con nuestros equipos.

Para finalizar visita a los observatorios

 

 

Como siempre la acogida de vecinos y participantes de la actividad ha estado genial. Ante todo deportividad que algún día saldrá el sol

Nuevas imágenes de la Luna desde el Observatorio Astronómico de Izki

El pasado día 30 de diciembre de 2017 realizamos unas fotografías lunares desde el Observatorio Astronómico de Izki. La verdad es que no teníamos grandes esperanzas en cuanto al resultado final de la noche, dadas las condiciones atmosféricas marcadas por el fuerte viento, sin embargo una vez puestos en faena la perseverancia hizo que pudiéramos obtener las imágenes que ilustran este artículo.

 

El cráter Aristarchus se encuentra en una de las regiones geológicamente más interesantes de la Luna. Se trata de un cráter de impacto complejo de 40 km de ancho y 3,5 km de profundidad, que probablemente se formó hace unos 175 millones de años. La principal característica de este cráter es que se trata del accidente lunar con el albedo más elevado, o dicho de otra manera, el accidente lunar más brillante que podemos observar desde la Tierra. A pesar de las condiciones del seeing (un 3 en una escala del 1-5), la vista a través del Maksutov 180 mm equipado con visor binocular y dos oculares zoom, eran espectaculares y la atención se iba continuamente a esta zona de la Luna por ser la más prominente esa noche. Y es que no es simplemente lo brillante y escarpado que es este cráter, sino que toda la zona que lo rodea, a la cual se le llama Aristarchus Plateau o Meseta de Aristarchus, es simplemente espectacular.

 

Aprovechando una ligera mejoría en el seeing, retiré el binoview y acoplé una cámara ZWO ASI 120MC con la que pude obtener un vídeo de 5.000 frames, a partir del cual he obtenido esta imagen en la que queda enmarcada toda la meseta y varias de las estructuras que contiene:

La meseta de Aristarchus se encuentra rodeada por los flujos de lava del Oceanus Procellarum, y toda la región se caracteriza por una alta concentración de grietas sinuosas y otras estructuras de origen volcánico. La más destacada de estas grietas es el llamado Vallis Schröteri, pero otros surcos también son visibles con telescopios de aficionados. La meseta de Aristarchus está casi completamente cubierta por uno de los mayores depósitos piroclásticos regionales lunares. Estos depósitos piroclásticos son un recurso potencial para elementos útiles como hidrógeno, oxígeno, hierro y titanio, los cuales son básicos para una posible futura colonización de nuestro satélite.

Con la cámara aún acoplada al telescopio, aproveché para capturar imágenes de otras zonas interesantes, entre las cuales elegí por ejemplo el cráter Schiller. Se trata de un cráter que me ha llamado la atención desde siempre por lo alargado de su estructura. Esta es la imagen que conseguí hacer:

El eje mayor de este cráter de morfología elipsoidal tiene una longitud de 180 km, mientras que el eje menor mide tan solo 70 km. La altura de las paredes desde el fondo del cráter alcanza los 4.000 m. A pesar de que podemos definir este cráter a grosso modo como una elipse, si nos fijamos bien veremos que realmente tiene forma de cacahuete o de ocho, originada probablemente por la superposición de dos cráteres. Tal y como se puede ver en la fotografía el fondo es eminentemente plano, producto de la inundación y solidificación de la lava, pudiendo apreciarse diminutos cráteres de impacto, el más grande de los cuales tiene 6.1 km de diámetro y recibe la denominación de Schiller T.

 

El origen de este peculiar cráter es incierto, y existen diversas teorías al respecto. Su formación podría deberse a la fusión de al menos dos cráteres, aunque también es posible que se deba al efecto de un impacto meteorítico rasante, o incluso a una combinación de ambas causas.

 

Por último y para acabar la noche, me centré en una zona que me sorprendió gratamente haciendo visual hace unos años y que no había tenido ocasión de observar de nuevo hasta esta noche. Se trata de un surco denominado Rima Sirsalis, situado en la periferia del Oceanus Procellarum. Visualmente hace falta cierto aumento para poder detectarla, pero una vez vislumbras un tramo, luego es sencillo detectarla entera dado que es rectilínea. Comparando con mi anterior refractor, el maksutov hace que este accidente lunar sea sencillo. Nuevamente inmortalicé esta zona con la cámara:

Con una longitud total de 450 km, se trata de uno de los surcos o Rimas más largos de la Luna, estando comprendida su anchura entre los 2 y 3 km. Para intentar apreciar la dimensión de este tajo, imaginaros una grieta rocosa de 200 m de profundidad, recta y continua entre Vitoria y Toledo. Se trata de algo realmente grande, verdad?

 

Durante mucho tiempo se pensó que Rima Sirsalis era una fosa tectónica, un accidente formado por hundimiento, creada por el impacto que causó la formación de la cuenca del Mare Orientale, o bien asociado a la formación del Oceano Procellarum, pero recientes investigaciones señalan como origen más probable la intrusión y colapso superficial de un dique volcánico.

 

 

David Sedano

http://www.laotramitad.org/laotramitad/