Resumen inauguración exposición

El pasado sábado (con un día radiante de cielo azul inmenso) realizamos la inauguración de la exposición de fotografías astronómicas realizadas por miembros de la asociación. La exposición se encuentra en el parketxe de IZKI en el pueblo de Korres.

Tras una breve explicación de las distintas imágenes pasamos a visitar los observatorios.

Gracias a una introducción apoyada con un panel explicativo de las cuestiones mas interesantes del sol, preparamos la observación solar.

Por un lado pudimos observar el sol en el óptico. Mostraba una bonita mancha cerca del borde.

 

 

Por otro, pudimos ver la protuberancia asociada a dicha mancha gracias al telescopio solar. Las imágenes solares las realizó nuestro compañero Txus Garcia antes y después de la actividad.

Hasta la próxima

PEQUEÑO PERO MATÓN: CRÓNICA DE UNA OBSERVACIÓN DESDE IZKI

A menudo escucho a gente que tiene cierto interés por la astronomía, o que están empezando en esta interesante afición, decir que para poder observar objetos de cielo profundo les hace falta un telescopio más grande, que están pensando en gastarse un presupuesto importante en no sé qué telescopio de no sé cuántas pulgadas, equipado de seguimiento automático y GoTo. Lo que siempre hago es hacerles las mismas preguntas: con qué observas ahora? Qué objetos has podido ver con ese telescopio/prismáticos?

Generalmente las respuestas llevan a la conclusión de que infrautilizamos los medios que ya tenemos a nuestro alcance, ya sea un modesto telescopio o unos simples prismáticos, con los que podríamos llenar muchísimas horas de observación astronómica antes de tomar la decisión de mejorar nuestro equipo.

Escribo este artículo para ilustrar un poco lo que es posible llegar a observar con un equipo modesto en condiciones normales. Como siempre, es importante alejarnos de las luces de las ciudades y así el pasado otoño pude disfrutar de varias noches de observación desde el Parque Natural de Izki. Esta vez decidí llevar conmigo un modesto refractor acromático (ojo, acromático, nada de lujos como lentes ED o APO) de 100 mm de diámetro a F6 montado sobre una montura azimutal, y otra de las noches lo acompañé de un muy modesto reflector de 114 mm de diámetro con el que empecé yo hace más de 20 años, el cual he decidido recuperar para mi hijo poniéndolo sobre una pequeña montura dobson que hace muy sencillo su manejo.

El objetivo de estas noches fue observar varias nebulosas de gran campo en las constelaciones de verano-otoño y hacer un dibujo de las mismas para mostrar lo que es posible ver con equipos modestos, buenos accesorios y un ojo bien entrenado. Las nebulosas elegidas fueron concretamente la Norte América (NGC 7000), el complejo de nebulosas de los Velos (NGC 6992 y NGC 6960), la nebulosa California (NGC 1499) y las nebulosas del Corazón y del Alma (IC 1805 e IC 1848). En todos los casos se trata de nebulosas que, en los libros de astronomía con los que yo empecé y según lo que se ha dicho siempre en muchos círculos de aficionados, se trata de objetos meramente fotográficos, imposibles de observar visualmente. Pero veremos que utilizando un equipo modesto desde un cielo aceptable para lo que tenemos por los alrededores, es posible ver todas ellas. Para optimizar el tiempo a emplear para el dibujo de estos objetos, llevé preparadas unas plantillas con el fondo de estrellas sacado del programa Stellarium, para de esta manera centrarme únicamente en las nebulosidades visibles.

El telescopio empleado para hacer los dibujos que muestro a continuación fue el refractor de 100 mm, así como tres oculares de 35 mm, 24 mm y 14 mm que me ofrecían respectivamente unos aumentos de 17x, 25x y 43x, con unos campos de visión de 4º, 3.3º y 1.9º. Un factor clave para poder observar estas nebulosas fue el empleo de un filtro antipolución para aumentar el contraste con el fondo del cielo, sin el cual apenas se percibían algunas trazas de estos objetos de cielo profundo.

Utilizando el mencionado filtro anticontaminación fue muy sencillo observar tanto la nebulosa de Norteamérica como el complejo de los Velos. Me sorprendió poder observar también la nebulosa oscura B-352 y la nebulosa del Pelícano junto a la Norteamérica, así como el denominado triángulo de Pickering en mitad del complejo nebular de los Velos.

En cuanto a la nebulosa California y las nebulosas del Corazón-Alma, resultaron ser objetos complicados de observar, lo cual era previsible, pero después de un buen rato de observación cambiando oculares y poniendo alternativamente el filtro, finalmente también cayeron pequeñas trazas de estas nebulosas y pude hacer sus respectivos dibujos.

Para relajar un poco el ojo después de tanto observar y dibujar, cogí el reflector de 114 mm para visitar uno de los mejores objetos del cielo como es la nebulosa de Orión, nunca defrauda! Incluso con un telescopio básico como este, siempre es posible apreciar detalles sutiles en esta nebulosa.

Como conclusión, después de ver lo que es capaz de mostrar un pequeñajo (pero matón) refractor de tan sólo 100 mm de diámetro equipado con ciertos accesorios útiles (buenos oculares y filtros), antes de pensar en comprar nada, aprovechad al máximo el equipo que tengáis disponible. Recordad que incluso a simple vista es posible disfrutar del cielo!

David Sedano

Cometa Wirtanen

Este pasado sábado fuimos a hacer unas pruebas con el cometa 46P Wirtanen.

 

Si tienes buena vista y sabes dónde buscar puedes verlo a simple vista.

 

 

Para disfrutar un poco de él es necesario utilizar telescopios o prismáticos. Nosotros estuvimos fotografiándolo con un newton de 8 y otro de 10 pulgadas.

 

 

Abajo un pequeño timelapse en el que nos peleamos con las nubes, aunque nos damos por satisfechos. El movimiento del cometa corresponde a una hora.

A ver si los próximos días nos permiten seguir registrándolo.

 

 

 

OPOSICIÓN DE MARTE 2018

Casi sin darnos cuenta ya se nos ha acabado la oposición de Marte de este año 2018, la mejor oportunidad que había para observarlo desde el año 2003 dado el tamaño angular aparente que ha llegado a alcanzar: unos nada despreciables 24.3” (segundos de arco) el día 31 de julio.

Pero la observación de dicho planeta no iba a resultar tan fácil como se prometía. Como factores en contra para poder observar los detalles superficiales de Marte estaba en primer lugar la baja altura que este año iba a tener el planeta sobre el horizonte dada su situación entre las constelaciones de Sagitario y Capricornio, lo cual hace que su observación se realice a través de una capa atmosférica más gruesa que si se encontrara situado más alto en el cielo. En definitiva esto normalmente se traduce, como así ha sido, en condiciones mediocres de estabilidad atmosférica o “seeing”, lo cual emborrona los detalles que pueden apreciarse al telescopio.

Por otro lado, en las semanas previas a la oposición y hasta bien entrado el mes de agosto, se produjo en Marte una tormenta de arena a escala prácticamente global que tuvo como consecuencia que los detalles normalmente visibles al telescopio, se palidecieran y emborronaran durante semanas. Estas tormentas están causadas por vientos de más de 150 km/h y se producen cuando Marte se encuentra en las cercanías del perihelio de su órbita, la temperatura se eleva en el hemisferio Sur por ser finales de primavera y por el mayor acercamiento al Sol, lo que causa que el suelo pierda su humedad. En ciertas regiones, especialmente entre Noachis y Hellas, se desencadena entonces una violenta tempestad local que arranca del suelo seco imponentes masas de polvo. Éste, al ser muy fino, se eleva a grandes altitudes y, en unas semanas, cubre no sólo todo un hemisferio sino incluso casi la totalidad del planeta. El polvo en suspensión en la atmósfera provoca una neblina amarilla que oscurece los accidentes más característicos del planeta. Aquí os dejamos una serie de imágenes recogidas en la web de la NASA en las que se aprecia la espectacular dimensión de esta tormenta:

Nuestro compañero Txus García abrió la veda de Marte el día 14 de junio, en plena tormenta marciana, y aún así pudo sacar desde el Observatorio Astronómico de Izki esta meritoria foto con su Schmidt Cassegrain de 8” en la que se observan algunos rasgos generales del planeta rojo:

Por mi parte, he estado bastante activo en cuanto a la observación de Marte este verano, pero las condiciones de mal seeing predominantes casi todas las noches han hecho que la cosecha sea más bien pobre. Aun así, aquí quedan cuatro dibujos para el recuerdo. El telescopio utilizado fue un Maksutov-Cassegrain de 180 mm equipado con binoviewer y oculares zoom, trabajando a un aumento comprendido entre 240x y 320x. En la serie de dibujos que muestro a continuación se aprecian los rasgos más característicos de Marte, así como el tamaño angular aparente que mostraba en cada ocasión:

Me ha llamado la atención lo rápido que va disminuyendo de tamaño aparente a medida que la Tierra se aleja de Marte y cómo el casquete polar sur se va empequeñeciendo progresivamente por los cambios estacionales en dicho planeta. Durante varias de las observaciones empleé también un filtro de Neodymio, el cual me resultó muy útil para apreciar mejor tanto el casquete polar sur como lo que parecían sutiles zonas de niebla en la zona periférica del casquete polar norte, cuya tonalidad no era blanca del todo sino más bien grisácea. Hace unos días tuve ocasión de volver a echar un vistazo a Marte, pero su tamaño aparente ha disminuido hasta los 11” y ya se hace muy complicado observar detalles finos en su superficie, así que me temo que ya nos tenemos que despedir de él hasta la próxima oposición en 2020.

HURRENGO ARTE MARTE!!!

David Sedano